El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) enfrenta una crisis financiera en 2025, registrando un déficit de 5 miil 976 millones de pesos respecto a lo programado, rompiendo una racha de excedentes consecutivos entre 2021 y 2024.
Según el análisis de J. Jesús Rangel esta caída en la recaudación coincide con la gestión de Luisa Guadalupe Obrador Garrido Cuesta en la Dirección de Incorporación y Recaudación desde diciembre de 2024.
Rangel, quien colabora con un diario nacional, señaló esta semana que la remoción de personal experimentado en el área de recaudación —algunos alegan despidos injustificados— y decisiones sin sustento técnico han derivado en un desmantelamiento institucional que pone en riesgo la viabilidad financiera del organismo.
Rangel advirtió que esta “limpia” institucional, sumada a liquidaciones millonarias”, pone en riesgo la viabilidad financiera de la institución al contratar personal sin la experiencia adecuada.
“En el año 2020, caracterizado por la aparición del covid-19 y la pandemia mundial, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) registró una baja en sus ingresos totales de mil 106 millones de pesos respecto a los montos programados originalmente para ese ejercicio fiscal. En los cuatro años siguientes se superaron las estimaciones de ingresos, pero en 2025 sonaron las alarmas por los números rojos obtenidos.
“De acuerdo con los propios informes financieros del IMSS, en 2021 los ingresos totales superaron en 16 mil 720 millones de pesos los programados para ese año; en 2022 el incremento fue de 44 mil 893 millones; en 2023 de 49 mil 270 millones y en 2024 de 28 mil 384 millones. En 2025 la caída fue de 5 mil 976 millones de pesos”, escribió Rangel en su columna Estira y Afloja de un diario nacional.
El experto recalca que a diferencia del bache del 2020 por la pandemia, el déficit de 2025 coincide con una gestión inexperta y decisiones técnicas cuestionables, mismas que están afectando al Instituto.
Y el problema es que los actuales equipos que han llegado a esa Dirección están verdes y sin curva de aprendizaje concluida, algo que podría llevar al IMSS a seguir a la baja para 2026.